Génesis 13




Génesis 13 — Dios vuelve a prometerle a Abram la tierra

A. Abram y Lot se separan.

1. (1-4) Abram regresa a la tierra que le fue prometida.

Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot. Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro. Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar donde había estado antes su tienda entre Bet-el y Hai, al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová.

a. Hasta el lugar donde había estado antes su tienda: Aunque Abram regresó de Egipto con grandes riquezas, regresó al mismo lugar en el que había estado antes. Regresó a donde había comenzado. Esencialmente, el tiempo de Abram en Egipto fue un «desperdicio». Dios habría provisto sus necesidades en Canaán.

i. Abram no debería de haber usado la bendición que Dios le dio en Egipto como justificación de haber ido allá. Aunque Dios es tan grande que da bien incluso cuando desobedecemos, aun así, hay un precio que pagar.

ii. La incredulidad de Abram lo llevó de su lugar de alabanza, al pecado, y causó que guiara a otros al pecado. Lo hizo sentirse más seguro en su habilidad de mentir que en el poder protector de Dios. Incluso, hizo que su familia se separara por un tiempo. Finalmente, un rey pagano lo amonestó.

b. Al lugar del altar que había hecho allí antes: Pero, Abram también hizo lo que debía. En lugar de torturarse por su pasado de pecado, se ocupó de hacer lo que necesitaba hacer: vivir en tiendas como un peregrino, en el altar como un adorador, e invocar el nombre del Señor.

i. La iglesia siempre ha tenido el reto de qué es lo que debe de hacer con creyentes que recaen en pecado y quieren regresar. Por ejemplo, en el tercer siglo, los héroes de la fe fueron mártires y confesores, pero también había muchos creyentes que habían «recaído» doblados bajo la amenaza de la persecución. Algunas iglesias eran muy indisciplinadas, admitiéndolos como si nada hubiese pasado. Algunas eran demasiado duras, diciendo que nunca podrían regresar a la iglesia ni ser usados por Dios. La mayoría de las iglesias hicieron lo correcto: permitieron que regresaran; pero, básicamente, como primerizos, sin pretender que nada pasó.

ii. Aquí, Abram regresó a la tierra prometida, básicamente, como primerizo. Regresó a Betel, a la tienda y al altar, haciendo lo que debía de hacer.

iii. Dios quiere que caminemos en nuestro «primer» amor y en nuestras «primeras» obras (Apocalipsis 2:4-5).

2. (5-7) Contención entre los trabajadores de Abram y los de Lot.

También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas. Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas, y no podían morar en un mismo lugar. Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra.

a. También Lot, que andaba con Abram: Dios le dijo a Abram que dejara a su familia cuando llegara a la tierra de Canaán (Génesis 12:1), pero Abram llevó a su sobrino Lot con él. El resultado fue un problema como este.

i. Se presentó este conflicto ahora, cuando Abram hizo lo correcto. Cuando estamos bien con Dios, podemos esperar, muy a menudo, un ataque del enemigo.

b. Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot: Algo tenía que hacerse acerca de esta pelea entre los bienes de Abram y de Lot, porque ellos no podían continuar un conflicto como este ante los habitantes no creyentes de Canaán.

i. Cuando los cananeos y los fereseos habitaban entonces en la tierra, y vieron a los hombres de Abram y Lot peleando, de seguro pensaron: «Oh, son igual que nosotros. Dicen que adoran a otro Dios, un Dios que dicen que es el Dios verdadero, pero veo que son iguales que nosotros».

ii. «Muchas personas nunca escucharán lo que algún creyente diga, debido a lo que algunos creyentes son». (Barnhouse)

c. Pues sus posesiones eran muchas: Esta es la primera mención de riquezas en la Biblia. Había una gran diferencia entre las riquezas de Abram y las riquezas de Lot. Ambos tenían grandes riquezas, pero las riquezas de Lot lo poseían. Abram tenía muchas posesiones, pero las riquezas no lo poseían.

3. (8-9) La generosa oferta de Abram a Lot.

Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda.

a. ¿No está la tierra delante de ti?: Debido a que Abram era el mayor, y Dios le dio la tierra a Abram (no a Lot), era pura generosidad de parte de Abram ofrecerle parte de la tierra a Lot.

b. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha: Abram pudo luchar cuando la ocasión lo demandaba. No cedió a Lot por debilidad, sino por amor y confianza en Dios. Unas hectáreas de tierras de pastoreo no parecían merecer una pelea para un hombre con perspectiva eterna.

i. Dios fue glorificado cuando Pablo, por amor, renunció a su derecho de ser pagado por anunciar el Evangelio (1 Corintios 9:14-18). Dios fue glorificado cuando Jesús, por amor, renunció a su derecho a una existencia que no conocía el sufrimiento humano ni la prueba por experiencia (Filipenses 2:5-11).

ii. Abram cumplió el principio de amor del Nuevo Testamento: «No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros». (Filipenses 2:4)

c. Y si tú a la derecha yo iré a la izquierda: Derecha o izquierda, Abram sabía que podía confiar en Dios. Lo hizo porque había aprendido que Dios proveería sus necesidades, y no tenía que preocuparle ser muy generoso. Abram sabía que no importaba lo que Lot escogiera, porque Dios se aseguraría de que Abram fuera prosperado.

i. En Egipto, Abram pensó que tenía que tomar el destino en sus propias manos. Tenía que cuidar de sí mismo. Ahora, él es más sabio y está dispuesto a dejar que Dios vea por sus intereses. Derecha o izquierda, no le importaba a Abram, porque Dios estaría allí.

ii. Debido a que confiaba en Dios, Abram no tenía que estar obsesionado con sus «derechos», ni tampoco nosotros. El único «derecho» que realmente tenemos es el derecho de ir al infierno. Todo lo demás es un regalo gratuito de Dios y no tiene nada que ver con nuestros «derechos».

4. (10-13) Lot escoge su porción de la tierra.

Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma. Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.

a. Como el huerto de Jehová: Lot tomó una decisión basada completamente en lo que él podía ver. A él solo le importa la abundancia material de la tierra, y no la forma en que lo impactaría, espiritualmente, a él o a su familia.

i. La fe significa que no caminamos por lo que vemos, sino por lo que sabemos que es verdadero en Dios: «Porque por fe andamos, no por vista» (2 Corintios 5:7). Abram andaba por fe; Lot solo caminaba por vista.

b. Y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma: Es solo esto por ahora, pero después Lot se convertiría en un líder de una ciudad pecaminosa. Por valorar solamente las cosas que pueden ser vistas, Lot incrementaría su riqueza temporalmente; pero lo perdería todo.

i. Claro que Lot pensó: «Puedo servir a Dios tanto aquí como allá. Probablemente, necesitan a alguien que les testifique». Pero estaba engañándose a sí mismo, como también hacemos muchos de nosotros: «Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?» (Jeremías 17:9).

ii. «Al final, aquel que buscó éste mundo lo perdió, y el que estaba dispuesto a entregar lo que fuera para honrar a Dios lo encontró». (Maclaren)

iii. No fue la elección de Lot lo que desvió su corazón. Su corazón ya estaba desviado, y esto se mostró en su elección.

B. Dios le confirma su promesa a Abram.

1. (14-15) Dios le promete la tierra a Abram y a sus descendientes para siempre.

Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.

a. Después que Lot se separó de él: Dios quería hablar solo con Abram después de que Lot se había ido. Esta era una promesa hecha a Abram, no al sobrino de Abram.

i. Esta promesa de la tierra había sido hecha a Abram cuando vivía en Ur de los caldeos (Génesis 12:1-3, Hechos 7:2-4). Dios está ahora repitiendo esta promesa.

b. Toda la tierra que ves la daré a ti: Dios también quería recordarle a Abram que, aunque había sido generoso al «darle» una porción de la tierra a Lot, Dios aún decía que la tierra le pertenecía a Abram.

2. (16) Dios le recuerda a Abram su promesa de darle muchos descendientes.

Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.

a. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra: Esta es una gran promesa para un hombre sin hijos, un hombre de 70 u 80 años de edad; pero Abram sabía caminar por fe y no por vista.

b. Tu descendencia: De nuevo, esta promesa fue hecha a Abram cuando estaba viviendo en Ur de los caldeos (Génesis 12:1-3, Hechos 7:2-4). Para asegurarle a Abram, Dios repite la promesa.

3. (17-18) Abram camina en la tierra que Dios le dio.

Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré. Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová.

a. Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré: Como muestra del recibimiento de la tierra por fe, Dios quiere que Abram explore la tierra de la promesa, que camine a lo largo de ella como si fuera suya, aunque aún no tiene el «título de propiedad».

i. De la misma forma, Dios quiere que nosotros exploremos nuestra «tierra de la promesa»: su Palabra, donde «nos ha dado preciosas y grandísimas promesas (2 Pedro 1:4); donde «todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas» (2 Pedro 1:3). Él quiere que caminemos a lo largo de esta «tierra», poseyéndola por fe.

b. Moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón: El nombre Mamre significa «visión»; Hebrón significa «comunión». Abram está, nuevamente, caminando en la visión del Señor para él y está teniendo comunión con el Señor.

c. Y edificó allí altar a Jehová: Abram construyó otro altar. Vivió con una constante consciencia de la necesidad de un sacrificio de expiación y de cobertura.

©2021 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@enduringword.com

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