Génesis 26




Génesis 26 — Isaac peca como Abraham

A. Isaac repite los errores de Abraham.

1. (1) Isaac responde al hambre partiendo hacia Egipto.

Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar.

a. Después hubo hambre en la tierra: Aunque Isaac vivía en la tierra prometida por Dios a su padre Abraham y a sus descendientes, esto no significaba que la vida en la tierra sería sin dificultades ni retos. Como hubo hambre en la tierra en los días de Abram (Génesis 12:10), también la hubo en los días de Isaac.

b. Se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar: Isaac comenzó a ir al sur hacia Egipto, como lo hizo Abram cuando hubo hambre (Génesis 12:10). Parece que Isaac pensó viajar a lo largo del famoso camino entre Egipto y Canaán que bordeaba el mar Mediterráneo.

i. Gerar era el mismo lugar donde Abraham, el padre de Isaac, encontró al otro Abimelec, y casi comprometió a su esposa (Génesis 20:1-18). Una historia similar, tanto en la forma en que actuó el hombre como en la forma en que actuó Dios, se desarrollaría con el hijo de Abraham.

ii. El gobernante de Gerar era llamado por el título Abimelec, no por su nombre. Esta es la razón por la que tanto Abraham como Isaac trataron con Abimelec (Génesis 20, Génesis 26).

2. (2-5) Dios declara el pacto a Isaac.

Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.

a. No desciendas a Egipto: Como Isaac viajó al sur, Dios le advirtió que no siguiera adelante. Isaac iba a vivir siempre en la tierra en la que Dios le dijo que viviera. El Hijo de la Promesa iba a vivir siempre en la tierra prometida. Si Isaac lo hacía, Dios le prometía estar con él y bendecirlo.

b. Y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre: En teoría, pudiera haber sido posible que el pacto hubiera «muerto» con el fallecimiento de Abraham, pero Dios era fiel a su Palabra. El pacto que Dios hizo con Abraham no era solo para Abraham; sino que era para todos sus descendientes (Génesis 17:7-8). Esto cumple una promesa específica hecha en Génesis 17:19.

i. Esta repetición formal de la promesa incluyó los tres aspectos esenciales comunicados primero en Génesis 12:2-3 y repetidos después:

·Una tierra (todas estas tierras).

·Una nación (multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo).

·Una bendición (y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente).

c. Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto: Dios dice que guardó el pacto por razón de la obediencia de Abraham; pero una mirada más profunda a la vida de Abraham muestra que su obediencia no era ni completa ni constante.

i. Dios puede decir esto porque Abraham fue declarado justo por la fe (Génesis 15:6), y por lo que le concernía a Dios, todo lo que ve en Abraham es la justicia de Jesús.

3. (6-8) Abimelec se lleva a Rebeca porque Isaac dice que ella es su hermana.

Habitó, pues, Isaac en Gerar. Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; pensando que tal vez los hombres del lugar lo matarían por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto. Sucedió que después que él estuvo allí muchos días, Abimelec, rey de los filisteos, mirando por una ventana, vio a Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer.

a. Habitó, pues, Isaac en Gerar: Isaac obedeció la advertencia de Dios y permaneció en la tierra; sin embargo, vivía entre la gente de Canaán, más cerca que antes, y esto traería problemas.

b. Y él respondió: Es mi hermana; pues tuvo miedo de decir: Es mi mujer: Isaac pasó de una experiencia espiritual tan elevada (Génesis 26:1-5), a un pecado por la debilidad de su propia carne y también por el mal ejemplo de su padre.

i. Pedro, con su confesión y su consejo erróneo a Jesús, es un perfecto ejemplo de como el pecado le puede seguir a un derrame de la bendición de Dios. Bien dice 1 Corintios 10:12: «Así que el que piensa estar firme mire que no caiga».

c. Pensando que tal vez los hombres del lugar lo matarían por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto: La Biblia no enseña que estamos atados por «maldiciones generacionales»; pero el caso es que, a menudo, los pecados de los padres se encuentran en los hijos. Esto puede deberse a que estos pecados de la carne han sido nutridos en el mismo entorno y modelados por una generación previa.

d. Vio a Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer: Cuando Abimelec vio esto hizo sus cálculos y entendió la verdadera naturaleza de la relación de ellos.

i. La versión King James hace una interesante traducción aquí, dice que Isaac «jugaba» con Rebeca.

4. (9-11) Isaac es reprendido por un rey pagano, así como lo fue su padre.

Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto tu mujer. ¿Cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella. Y Abimelec dijo: ¿Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traído sobre nosotros el pecado. Entonces Abimelec mandó a todo el pueblo, diciendo: El que tocare a este hombre o a su mujer, de cierto morirá.

a. He aquí ella es de cierto tu mujer: Lo que Isaac pensó que podía ocultar era obvio par otros. Con frecuencia, así ocurre con el pecado entre el pueblo de Dios.

b. ¿Por qué nos has hecho esto?: En una manera similar fue la reprimenda del faraón a Abraham (Génesis 12:18-19) y de Abimelec a Abraham (Génesis 20:10). Este gobernante de Gerar reprendió a Isaac por su engaño.

c. El que tocare a este hombre o a su mujer, de cierto morirá: Así como Dios protegió a su padre Abraham y a su madre Sara, incluso en medio de una conducta pecaminosa, Isaac fue protegido.

B. La gran prosperidad de Isaac.

1. (12-14) Isaac se hace muy rico, así como Abraham lo fue antes que él.

Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso. Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.

a. Y sembró Isaac en aquella tierra: La prosperidad llegó a Isaac como la bendición sobre su arduo trabajo. Probablemente, recibió lo suficiente de una herencia de su padre como para no tener que trabajar; pero, sí lo hizo, y Dios bendijo su trabajo y fue prosperado.

b. Los filisteos le tuvieron envidia: La prosperidad de Isaac provocó la envidia de sus vecinos. Este fue otro problema que vino a causa de vivir cerca de los filisteos de Gerar.

2. (15-17) Isaac deja Gerar.

Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado de tierra. Entonces dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí.

a. Y todos los pozos […] los filisteos los habían cegado y llenado de tierra: Los pozos eran algo precioso, y difíciles y costosos de cavar. Era un significativo ataque destruir los pozos de alguien. Esto muestra lo grave que era la envidia de los filisteos hacia Isaac.

i. Estos pozos en particular fueron cavados en los días de Abraham (Génesis 21:30) y habían servido a Abraham y a su hijo por muchos años.

b. E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí: Isaac no quiso continuar la batalla, y estaba confiando en que Dios cuidaría de él si partía. Él lo hizo, pero no fue muy lejos.

3. (18-19) Isaac cava los pozos de Abraham.

Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado. Pero cuando los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas.

a. Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham: Isaac volvió a las mismas fuentes que habían sustentado a su padre y a todo lo que poseía (Génesis 21:25-31). Se necesitó fe, trabajo, y entrega para cavar los pozos nuevamente; pero la provisión estuvo allí cuando Isaac la buscó con diligencia.

i. Para los pastores nómadas, incluso los grandes como Abraham e Isaac, «el agua era vida». En algunas estaciones del año, la vida de los seres humanos y los animales no puede ser sustentada sin el agua de los pozos. Estos pozos no eran un lujo, sino una necesidad.

ii. Aquí hay una poderosa ilustración de la vida espiritual. Los recursos espirituales que sustentaron a las generaciones anteriores son válidos para nosotros hoy, si los buscamos con fe, trabajo, y entrega.

b. Y los llamó por los nombres que su padre los había llamado: Isaac honró la provisión que su padre recibió al nombrar los pozos por los nombres que su padre les había dado.

i. Usando esto como una ilustración espiritual, podríamos decir que los pozos de paz, poder, gracia, sabiduría y transformación están todos disponibles para el creyente hoy día como lo estuvieron para las generaciones anteriores. La cuestión es si la generación presente tendrá la fe, trabajará, y tendrá la entrega para cavar los pozos nuevamente.

c. Y hallaron allí un pozo de aguas vivas: Parece que Isaac, incluso, encontró algo que Abraham no. Isaac encontró el mejor tipo de pozo: un pozo de aguas vivas.Esta fue la mejor provisión, y llegó a Isaac cuando recibió la provisión que una vez disfrutó su padre Abraham.

4. (20-23) Tres pozos y sus nombres.

[] los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. Por eso llamó el nombre del pozo Esek, porque habían altercado con él. Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él; y llamó su nombre Sitna. Y se apartó de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él; y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos en la tierra. Y de allí subió a Beerseba.

a. Llamó el nombre del pozo Esek: El primer pozo fue nombrado «contención», porque hizo que los otros se pusieran celosos. Parece que, aunque Isaac llamó estos pozos por los nombres que Abraham previamente les había dado (Génesis 26:18), también los nombró a la luz de las circunstancias presentes.

b. Y llamó su nombre Sitna El siguiente fue llamado «oposición», por razones similares.

c. Y llamó su nombre Rehobot: Pero el tercero fue llamado «espaciosidad», porque estaba lo suficientemente alejado para no ser un problema. Isaac vio esto como un testimonio de la fidelidad y la bendición de Dios (Porque ahora Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos en la tierra).

i. Isaac vio estos pozos como lo que eran verdaderamente: la bendición de Dios. Él los vio más como el resultado de la bendición de la gracia de Dios, que como el resultado de su arduo trabajo.

d. De allí subió a Beerseba: Dios utilizó los conflictos para llevar a Isaac de regreso a Beerseba, donde Abraham había estado antes. Porque Dios repetidamente mostró su fidelidad a Isaac, él sabía que podría ser bendecido y fructificar en cualquier lugar al que Dios lo guiara (fructificaremos en la tierra).

i. Por supuesto, nada de esto reduce la responsabilidad que aquellos, los que injustamente se opusieron a Isaac, tenían hacia Dios. Dios usó su disputa pecaminosa contra Isaac como herramienta; pero seguía siendo pecado.

C. La bendición de Dios sobre Isaac.

1. (24-25) Dios nuevamente confirma su promesa a Isaac por amor a Abraham.

Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo. Y edificó allí un altar, e invocó el nombre de Jehová, y plantó allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo.

a. Y se le apareció Jehová aquella noche: Abraham, el padre de Isaac, tuvo muchas apariciones personales del Señor. Esta parece ser la primera experiencia semejante para Isaac.

b. No temas, porque yo estoy contigo: En la atmósfera de la gran contención entre los pastores de Isaac y los de los filisteos, Isaac tenía razones para temer. Aquí, Dios le habló a Isaac para que alejara tales miedos.

c. Por amor de Abraham, mi siervo: Dios mantuvo su pacto con Isaac por amor a Abraham. Siguiendo el mismo patrón, Dios guarda su pacto con nosotros por amor a Jesús.

d. Y edificó allí un altar [] y plantó allí su tienda [] y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo: Isaac caminó el mismo sendero que su padre Abraham. Altares y tiendas marcaron la trayectoria de Abraham, demostrando una vida de adoración y confianza. Isaac vivió eso, invocando el nombre del Señor, y disfrutó la adicional bendición de otro pozo.

2. (26-31) Los habitantes de aquella tierra hacen la paz con Isaac porque el Señor estaba con él, así como sucedió con Abraham.

Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ahuzat, amigo suyo, y Ficol, capitán de su ejército. Y les dijo Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros? Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová está contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y haremos pacto contigo, que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz; tú eres ahora bendito de Jehová. Entonces él les hizo banquete, y comieron y bebieron. Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; e Isaac los despidió, y ellos se despidieron de él en paz.

a. ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros?: La pregunta de Isaac era lógica. Él fue expulsado de Gerar por la contención de los pastores de Gerar. Él tenía varias razones para creer que no era bienvenido y se fue hacia Beerseba.

b. Hemos visto que Jehová está contigo: Abimelec dio una respuesta sorprendente. Él y otros pudieron ver que el pacto de Dios, Yahweh, estaba con Isaac y había sido bendecido. Vino a pedir la paz y la bendición de Isaac, este hombre bendecido maravillosamente, porque sabía que Dios estaba con él (tú eres ahora bendito de Jehová).

i. Podemos ver la gran sabiduría práctica de las acciones de Isaac. No respondió a la maldad con más maldad, y buscó la provisión de Dios siguiendo el patrón de las formas antiguas.

c. Se despidieron de él en paz: Después del banquete que marcó su pacto de paz, Abimelec se despidió de Isaac.

3. (32-33) La bendición de Dios para Isaac en la forma de un pozo.

En aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y le dieron nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Hemos hallado agua. Y lo llamó Seba; por esta causa el nombre de aquella ciudad es Beerseba hasta este día.

a. En aquel día sucedió: Dios trajo muchas bendiciones a Isaac de una vez. Él disfrutó una rica estación de bendición.

b. Hemos hallado agua: Abraham fue un hombre de altares y Jacob sería un hombre de tiendas, pero Isaac era un hombre de pozos, y conocía la provisión constante de Dios. También sabía que Dios podía proveer de muchas diferentes maneras, no solamente de una.

i. Y lo llamó Seba: «Como Isaac, después de haber bebido de las aguas de la contención y el odio, serás llevado a Rehobot, donde tendrás lugar; sí, incluso a Beerseba, el pozo del juramento, o el séptimo pozo, el pozo de la saciedad, donde tus enemigos buscarán tu favor, y glorificarán a tu Señor». (Spurgeon)

4. (34-35) Esaú se casa y entristece a sus padres.

Y cuando Esaú era de cuarenta años, tomó por mujer a Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Elón heteo; y fueron amargura de espíritu para Isaac y para Rebeca.

a. Tomó por mujer a Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Elón heteo: Esaú, el hijo de Isaac y hermano gemelo de Jacob, fue contra el patrón establecido por Abraham de que sus descendientes no deberían casarse con mujeres de Canaán (Génesis 24:3-4).

b. Fueron amargura de espíritu para Isaac y para Rebeca: De nuevo, esto muestra el carácter de Esaú, como fornicario y profano (Hebreos 12:16).

©2021 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@enduringword.com

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