Hechos 12




Hechos 12 – Jacobo es martirizado; Pedro es librado

A. Jacobo el apóstol muere como mártir.

1. (1) Herodes maltrata a la iglesia.

En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles.

a. El rey Herodes: Esto era Herodes Agripa I, el nieto de Herodes el Grande, quien gobernó en los días del nacimiento de Jesús (Mateo 2:1-16). Herodes Agripa I también era sobrino de Herodes Antipas, quien tuvo parte en el juicio de Jesús (Lucas 23:7-12).

b. Echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles: Sin duda, esto se hizo porque era políticamente popular para Herodes. Agradó a muchos de sus ciudadanos a quienes no les gustaban los cristianos. Muchas figuras políticas están dispuestas a perseguir a los cristianos si los hace políticamente populares.

2. (2) La muerte del apóstol Jacobo.

Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.

a. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan: Este fue un nuevo desarrollo en la historia de la iglesia. De los doce quienes siguieron a Jesús, Jacobo fue el primero en ser martirizado.

i. Hasta el capítulo 12 de Hechos, la iglesia había tenido un período de éxito, experimentando una conversión emocionante tras otra. Primero fue Saulo de Tarso, después el centurión gentil Cornelio, y luego el trabajo muy exitoso entre gentiles (y judíos) en Antioquía. Pero en Hechos 12, la fea oposición inspirada por Satanás otra vez levantó su cabeza.

ii. Jacobo ciertamente no fue el primer cristiano en morir en fidelidad a Jesús. Esteban (Hechos 7:58-60) fue martirizado antes de esto, y seguramente otros también lo fueron. Pero la muerte de Jacobo destrozó la ilusión que, de alguna manera, los doce disfrutaban de una protección divina única.

b. Jacobo, hermano de Juan: Se podría haber pensado que Jacobo, en particular, estuviera bajo protección. Fue un de los íntimos especiales de Jesús, con frecuencia mencionado con su hermano Juan y con Pedro (Mateo 17:1, 26:37, Marcos 5:37, 9:2, 14:33; Lucas 5:37, 9:2, 14:33).

i. Pero Jesús no prometió ninguna protección especial aún para sus seguidores más cercanos; les advirtió que estuvieran preparados para la persecución (Mateo 10:16-26).

ii. En Marcos 10:35-40, Juan y su hermano Jacobo vinieron a Jesús y pidieron ser sus dos ayudantes mayores. Jesús les contestó: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?Jacobo y Juan, realmente no sabiendo lo que decían, replicaron que sí podían. Jesús les prometió: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados. Este martirio fue el cumplimiento de esa promesa para Jacobo. Juan lo cumplió por toda una vida de servicio devoto a Dios a pesar de los intentos repetidos de martirizarlo.

c. Con la espada: Normalmente, esto significa que Jacobo fue decapitado. Eusebio relata una historia de Clemente de Alejandría, quien dijo que el soldado custodiando a Jacobo ante el juez fue tan conmovido por su testimonio que también se declaró cristiano y también fue ejecutado por Jesús junto a Jacobo (Eusebio, Historia de la iglesia 2.9.2-3).

i. Significativamente, no hubo intento de remplazar a Jacobo, como hubo para remplazar a Judas (Hechos 1). Esto fue porque Jacobo murió como fiel mártir, pero Judas reveló su apostasía al traicionar a Jesús. No había necesidad de que otro hombre ocupara el cargo de Jacobo.

B. La liberación de Pedro de la cárcel.

1. (3-4) Herodes encarcela a Pedro.

Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura. Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua.

a. Y viendo que esto había agradado a los judíos: Al ver su mayor popularidad cuando mató a Jacobo, Herodes buscó mejorar su popularidad aún más cuando procedió a prender también a Pedro.

i. Había una diferencia significante entre la persecución de Saulo de Tarso (Hechos 8:1-3) y de Herodes. Saulo, equivocado como era, persiguió por convicción religiosa sincera (aunque equivocada); Herodes persiguió por motivos puramente políticos.

b. Se proponía sacarle al pueblo después de la pascua: Herodes decidió tratar con Pedro en un tiempo políticamente oportuno, temiendo una reacción de alboroto imprevisible cuando los peregrinos de la pascua llenaban Jerusalén.

i. Horton sugiere tres razones para la demora en la ejecución de Pedro: (1) Herodes quería mostrar cuán escrupulosamente observaba la pascua; (2) quería esperar hasta que las multitudes de peregrinos se fueran a casa, temiendo un motín; (3) quería esperar hasta tener toda la atención de la población judía.

c. Entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno: Sabiendo que Pedro (con los otros apóstoles) habían escapado misteriosamente de la cárcel antes (Hechos 5:17-21), Herodes asignó un detalle de alta seguridad para vigilar a Pedro.

i. “Normalmente se consideraba suficiente que un prisionero fuera esposado a un soldado, pero como precaución especial, Pedro tenía un soldado a cada lado de él y sus dos muñecas estaban esposadas”. (Stott)

ii. “Así que siempre había cuatro soldados vigilando a Pedro. También se tomaron precauciones extraordinarias encadenándolo a dos soldados en lugar de uno como era costumbre (compárese con Seneca, Epistulae, 5:7). Los otros dos soldados vigilaban fuera de la celda”. (Hughes)

2. (5) La iglesia ora por Pedro.

Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.

a. La iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él: En este concurso, Herodes tenía a sus soldados y sus cárceles; pero la iglesia tenía el poder de la oración. El resultado pronto se vería y se decidiría fácilmente.

i. Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel, pero la iglesia era libre para orar. Cuando todas las demás puertas están cerradas, la puerta al cielo está abierta de par en par. Aprovechamos esa puerta abierta por medio de la oración.

b. Hacía sin cesar oración a Dios por él: Las palabras “sin cesar” también llevan la idea de serio; literalmente, la palabra representa a una persona extendiéndose todo lo que puede por algo. “El verbo ektenos está relacionado con ektenes, un término médico que describe el estiramiento de un músculo hasta su límite”. (MacArthur)

i. Lucas usa esta misma palabra ektenos para la oración agonizante de Jesús en el jardín de Getsemaní (Lucas 22:44).

ii. Mucha de nuestra oración no tiene poder porque carece de fervor. Con demasiada frecuencia oramos casi con la actitud de querer que a Dios le importe algo que a nosotros realmente no nos importa mucho.

iii. La oración sincera tiene poder no porque en sí misma persuade a un Dios mal dispuesto. En cambio, demuestra que nuestro corazón se preocupa apasionadamente por las cosas que a Dios le importan, cumpliendo la promesa de Jesús: Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho (Juan 15:7).

c. Hacía sin cesar oración a Dios: También es importante ver que la iglesia oró a Dios. Puede que parezca obvio, pero muchas veces nuestras oraciones son débiles porque no estamos llegando conscientemente ante la presencia de nuestro Dios grande y santo, ofreciéndole nuestras peticiones.

3. (6-11) Dios envía un ángel para liberar a Pedro de la cárcel.

Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos. Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme. Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión. Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él. Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.

a. Aquella misma noche estaba Pedro durmiendo: Pedro no demostraba ninguna señal de ansiedad. Estaba profundamente dormido en la que parecía ser la última noche antes de su ejecución. Recordemos, a su amado dará Dios el sueño (Salmo 127:2).

b. Entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta: Las cadenas, las guardias, las puertas de la cárcel no eran nada para Dios y sus mensajeros elegidos; Pedro fue instantáneamente librado.

c. No sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión: Pedro obedeció sin saber realmente lo que estaba sucediendo. Sabía lo suficiente como para sentir que Dios estaba haciendo algo y la explicación podría venir después.

d. Llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma: Los soldados, las cadenas, los guardias, la puerta de hierro, todos eran nada cuando Dios estaba con Pedro y la oración estaba apoyándolo.

i. Muchos de nosotros nos preocupamos por la puerta de hierro antes de que lleguemos a ella. Un mes antes, y ¡estamos preocupados por la puerta de hierro! Pero Dios se encargará de ella cuando lleguemos a ahí. Para Pedro, se les abrió por sí misma. Esa frase usa la antigua palabra griega: automate. Uno podría decir que la puerta se abrió automáticamente para Pedro.

ii. F.F. Bruce relata la historia de Sundar Singh, un cristiano tibetano quien también fue librado milagrosamente de una prisión. Por predicar el evangelio, fue echado en un pozo, y el pozo fue tapado y cerrado. Lo dejarían en el pozo hasta que muriera, y podía ver los huesos y los cadáveres podridos de aquellos que ya habían muerto allí. En la tercera noche de su encarcelamiento, escuchó que alguien abría la tapadera del pozo y la retiraba. Una voz le dijo que agarrara la cuerda que estaba siendo bajada. Sundar estaba agradecido de que la cuerda tenía un lazo en donde podía meter su pie, porque se había lastimado el brazo al caer al pozo. Fue levantado, la tapadera fue puesta de nuevo y cerrada, pero cuando miró para agradecer a su rescatador no encontró a nadie. Cuando llegó la mañana, regresó al mismo lugar donde había sido arrestado y empezó a predicar nuevamente. Las noticias de la predicación llegaron al oficial quien lo arrestó, y Sundar fue llevado ante él de nuevo. Cuando el oficial dijo que alguien debía haber obtenido la llave y haberlo librado, buscaron la llave y la encontraron en el cinturón de este oficial. ¡Dios todavía está escribiendo el libro de los Hechos!

e. Y me ha librado de la mano de Herodes: Jacobo fue martirizado (Hechos 12:1-2) y Pedro fue rescatado. Las razones por las que Dios hace tales cosas, o no las hace, a menudo solo las conoce Él. Sí sabemos que Jacobo, habiendo graduado a gloria, no se consideró un perdedor de ninguna manera.

i. Simplemente, aún no era hora de que Pedro fuera a su hogar celestial. Hasta que llegara la hora, era invulnerable. No podía ser lastimado. Era la hora de Jacobo; no era la hora para Pedro.

4. (12-17) Pedro se presenta a los creyentes que oraron por él.

Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando. Cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode, la cual, cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta. Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: ¡Es su ángel! Mas Pedro persistía en llamar; y cuando abrieron y le vieron, se quedaron atónitos. Pero él, haciéndoles con la mano señal de que callasen, les contó cómo el Señor le había sacado de la cárcel. Y dijo: Haced saber esto a Jacobo y a los hermanos. Y salió, y se fue a otro lugar.

a. Llegó a casa de María … llamó … a la puerta: Pedro, naturalmente, fue a donde sabía que estarían los cristianos reunidos orando. Querrían saber que sus oraciones habían sido contestadas.

b. De gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta: Rode estaba tan emocionada de saber de Pedro ¡que lo dejó allí en la puerta! La sensación natural y real de estos relatos muestra el carácter histórico confiable del libro de Hechos.

c. Y ellos le dijeron: Estás loca: Nos consuela (y divierte) la poca fe de estos cristianos. Aún cuando ellos oraban por Pedro, les resultaba difícil creer que Dios realmente contestó su oración.

i. Su oración fue fervorosa (Hechos 12:5), pero su fe no fue abrumadora. Poca fe puede hacer grandes cosas si está puesta en el gran Dios.

d. ¡Es su ángel!: Los judíos creían en la idea de los ángeles guardianes, y parece que algunos de ellos pueden haber creído que el ángel guardián de uno tenía algún tipo de parecido con el humano al que se les asignó.

e. Haced saber esto a Jacobo y a los hermanos: El Jacobo al que Pedro les dijo a los demás que se reportaran no era el Jacobo que acababa de ser martirizado. Probablemente fue Jacobo el hermano de Jesús, quien era una persona prominente en la iglesia de Jerusalén.

f. Y salió, y se fue a otro lugar: Excepto por una mención breve en Hechos 15, esto es lo último que Lucas dice de Pedro. Sabemos que Pedro después vio a Pablo en Antioquía (Gálatas 2:11-14), y luego escribió sus dos cartas.

5. (18-19) La ejecución de los soldados que custodiaban a Pedro.

Luego que fue de día, hubo no poco alboroto entre los soldados sobre qué había sido de Pedro. Mas Herodes, habiéndole buscado sin hallarle, después de interrogar a los guardas, ordenó llevarlos a la muerte. Después descendió de Judea a Cesarea y se quedó allí.

a. Hubo no poco alboroto: Esto es uno de los grandes eufemismos de la Biblia. Herodes estaba furioso porque su preciado prisionero había escapado.

b. Después de interrogar a los guardas, ordenó llevarlos a la muerte: La ejecución de los guardias era habitual. En aquel día, si el prisionero de un guardia se escapaba, al guardia le era dado la penalización del prisionero, en este caso, la muerte.

C. Dios juzga a un blasfemo Herodes, y bendice a una iglesia obediente.

1. (20-21) Herodes da un discurso a la gente de Tiro y Sidón, quienes están ansiosos por agradar a Herodes.

Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y de Sidón; pero ellos vinieron de acuerdo ante él, y sobornado Blasto, que era camarero mayor del rey, pedían paz, porque su territorio era abastecido por el del rey. Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó.

a. Pedían paz: La gente de Tiro y de Sidón querían hacer paz con Herodes (Herodes Agrippa I), el nieto de Herodes el Grande. Como Herodes estaba enojado con ellos y necesitaban la comida que provenía del país de Herodes, la multitud estaba motivada para complacer a Herodes.

b. Vestido de ropas reales… les arengó: Vestido con ropa impresionante, Herodes habló ante una audiencia ansiosa por complacerlo.

2. (22-23) Herodes recibe la alabanza exagerada de la gente de Tiro y Sidón, y recibe el juicio del Dios a quien rehusó glorificar.

Y el pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre! Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos.

a. ¡Voz de Dios, y no de hombre!: Está en la naturaleza humana buscar libradores políticos y mesías, y la gente de Tiro y Sidón parecía alabar a Herodes como si fuera un dios. Por su parte, Herodes lo disfrutó, tomando la gloria para sí mismo (no dio la gloria a Dios).

b. Expiró comido de gusanos: La manera de la muerte de Herodes fue apropiada para su estado espiritual; fue corrompido de adentro hacia afuera. El antiguo historiador judío Josefo, escribiendo al mundo romano, también describió la muerte de Herodes con sangrientos detalles.

i. “Se puso una prenda de plata pura y de un contextura realmente maravillosa, y entró al teatro temprano en la mañana; en aquella hora, la plata de su vestimento, iluminada por el reflejo de las haces del sol sobre ella, brillaba de una manera sorprendente y fue tan resplandeciente como para horrorizar a aquellos que lo miraban fijamente; y de repente sus aduladores empezaron a gritar, uno de un lugar, otro de otro lugar (pero no por su bien), que él era un dios … Un dolor severo también empezó en su vientre, y empezó de una manera sumamente violenta … cuando había sido muy agotado por el dolor en su vientre por cinco días, se fue de esta vida”. (Antigüedades, XIX.8.2)

3. (24-25) La obra de Dios continúa sin estorbo.

Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba. Y Bernabé y Saulo, cumplido su servicio, volvieron de Jerusalén, llevando también consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos.

a. Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba: El contraste entre Herodes y la iglesia era claro. Herodes creía que él tenía la mano superior contra el pueblo de Dios, pero Dios mostró quién estaba realmente a cargo: Herodes fue juzgado y la iglesia fue bendecida.

i. Herodes peleó contra Dios. Mató a Jacobo pero no derrotó el plan de Dios. Él arrestó a Pedro, pero la iglesia que oraba con fervor vio a Dios rescatar a Pedro y la obra del apóstol continuó.

ii. La historia está llena de relatos de hombres quienes pensaron que podían pelear a Dios y ganar; sus vidas arruinadas son evidencia de que no se puede hacer. Friedrich Nietsche fue el filósofo que inició la idea de que Dios estaba muerto, y que el cristianismo era una religión despreciada de los débiles. El pelear contra Dios lo hizo enloquecer, y pasó los últimos años de su vida en esa condición. Sinclair Lewis ganó el Premio Nobel de literatura y peleó contra Dios en su libro Elmer Gantry. El libro trataba sobre un evangelista que también era alcohólico y que se acostaría con cualquier mujer que pudiera. Sinclair Lewis murió un alcohólico sin esperanza en una clínica cerca de Roma. El escritor Ernest Hemingway vivió su vida de aventura y pecado contra Dios al parecer sin consecuencias, hasta que se disparó en la cabeza con una escopeta. Pelear contra Dios simplemente no funciona.

b. Bernabé y Saulo … volvieron de Jerusalén: Al regresar de su esfuerzo de alivio a Jerusalén (Hechos 11:30), Bernabé y Saulo trajeron a Juan Marcos con ellos de regreso a la iglesia en Antioquía.

© 2024 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@enduringword.com

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