Marcos 12




Marcos 12 – Jesús Debate con las Autoridades

A. La historia de los labradores malvados.

1. (1-8) Una parábola acerca del terrateniente y sus labradores.

Entonces comenzó Jesús a decirles por parábolas: Un hombre plantó una viña, la cercó de vallado, cavó un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que recibiese de éstos del fruto de la viña. Mas ellos, tomándole, le golpearon, y le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviarles otro siervo; pero apedreándole, le hirieron en la cabeza, y también le enviaron afrentado. Volvió a enviar otro, y a éste mataron; y a otros muchos, golpeando a unos y matando a otros. Por último, teniendo aún un hijo suyo, amado, lo envió también a ellos, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Mas aquellos labradores dijeron entre sí: Éste es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será nuestra. Y tomándole, le mataron, y le echaron fuera de la viña.

a. La arrendó a unos labradores, y se fue lejos: Este tipo de relación de arrendar a labradores era una práctica común en los días de Jesús, especialmente en la región de Galilea. Arqueólogos han descubierto registros de este mismo tipo de disputa entre terratenientes y labradores.

i. “En los días cuando los títulos de propiedad en veces no eran certeros, se tenía entendido que cualquiera que hubiera dado uso a una tierra durante tres años era su dueño, durante la ausencia de un reclamo alternativo.” (Morris)

b. Para que recibiese de éstos del fruto de la viña: Debido a que Jesús habló hacia una audiencia Judía, ellos sabían que el viñedo era utilizado en el Antiguo Testamento como una ilustración de Israel (Isaías 5:1-7). Por lo tanto los labradores representaban a los gobernantes de Israel y el viñedo representaba, como a un todo, al pueblo de Dios.

c. Mas ellos, tomándole, le golpearon, y le enviaron con las manos vacías: Los labradores no compraron el viñedo, y ellos no lo construyeron. Un propietario generoso les permitió trabajar en su viñedo, aún así ellos se volvieron en contra del propietario, y algún día debían de responder por ello.

i. Volvió a enviarles otro siervo . . . Volvió a enviar otro . . . y a otros muchos: El propietario era muy paciente. Él envió mensajero tras mensajero, aun cuando éstos fueron maltratados e insultados. Debido a que el dueño del viñedo en ese momento no estaba presente, los labradores dudaban y se burlaban de su autoridad. Ellos pronto se dieron cuenta que aún cuando ellos no podían ver al dueño, su autoridad seguía siendo real.

ii. Éste es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será nuestra: Los labradores eran muy necios. Ellos aparentemente pensaban que si ellos mataban al hijo del dueño el dueño se daría por vencido y dejaría que éstos tuvieran el viñedo.

d. Y tomándole, le mataron, y le echaron fuera de la viña: Esta parábola nos dice que Jesús sabía que Él era el Hijo – el Hijo de Dios – y que Él sabía que Él pronto sería asesinado.

i. El Hijo era el mensajero final. No habría otro más. Ya sea que ellos acepten el mensaje del Hijo, o enfrentarían un cierto juicio. “Si tu no escuchas al bien amado Hijo de Dios, entonces has rehusado tú última esperanza. Él es el ultimátum de Dios. Nada queda cuando Cristo es rechazado. Nadie más puede ser enviado; el mismo cielo no contiene mensaje más por ofrecer. Si Cristo es rechazado, la esperanza es rechazada.” (Spurgeon)

2. (9-12) Jesús aplica la parábola.

¿Qué, pues, hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá a los labradores, y dará su viña a otros. ¿Ni aun esta escritura habéis leído: La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo; El Señor ha hecho esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos? Y procuraban prenderle, porque entendían que decía contra ellos aquella parábola; pero temían a la multitud, y dejándole, se fueron.

a. ¿Qué, pues, hará el señor de la viña? Los labradores fueron lo suficientemente necios para pensar que si ellos mataban al hijo del dueño, el viñedo sería suyo. Jesús trazó el punto correcto – ellos rechazaron a mensajero tras mensajero, finalmente rechazaron al hijo, así que su día de ajuste de cuentas vendría (Vendrá, y destruirá a los labradores).

b. ¿Ni aun esta escritura habéis leído?: Jesús les instruyó del “Salmo de Hosanna” (Salmos 118:22-28), debido que el Mesías estaba oficialmente presente para Israel. La hostilidad de los líderes Judíos mostró que Él fue rechazado, aún cuando Él fuera saludado con alabanza citadas del Salmo 118.

c. La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo: Jesús es a menudo vinculado a una piedra o roca en la Biblia. Él es la roca de provisión que siguió a Israel en el desierto (1 Corintios 10:4). Él es la piedra de tropiezo (1 Pedro 2:8). Él es la roca cortada, no cortada con manos, la cual despedaza los reinos de este mundo (Daniel 2:45).

d. Entendían que decía contra ellos aquella parábola: Ellos fueron traspasados hasta el corazón y fueron condenados por el Espíritu Santo. Ellos reaccionaron a la condena del Espíritu Santo al rechazar, y no recibir. Ellos tramaron asesinar a Jesús en lugar de arrepentirse delante de Él.

B. Dios y César.

1. (13-15a) Los Fariseos intentan atrapar a Jesús con una pregunta acerca del tributo.

Y le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos, para que le sorprendiesen en alguna palabra. Viniendo ellos, le dijeron: Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos?

a. Y le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos, para que le sorprendiesen en alguna palabra: La opinión pública les mantuvo alejados de Jesús, así que ellos intentaron cambiar el rumbo de la opinión pública en contra de Él. Utilizando una pregunta astuta, ellos querían que Jesús se mirara como si estuviera de acuerdo con el gobierno Romano en contra de los Judíos.

i. De nuevo vemos a los fariseos y . . . los herodianos trabajando juntos (la última vez fue en Marcos 3:6). Los primeros enemigos se juntaron debido a Jesús, y fue porque éstos se oponían a Jesús y querían destruirle.

b. Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios: Jesús sabía lo suficiente para no dar lugar a estos halagos por parte de Sus enemigos. Algunas veces nuestros enemigos nos halagan debido a que nos quieren herir. Algunas veces nuestros amigos nos halagan debido a que éstos quieren ser amables y útiles. De cualquier manera, es un error el poner mucho peso en lo que otros dicen acerca de nosotros, ya sea bueno o malo.

i. Charles Spurgeon dijo a pastores, “Es siempre mejor el no saber, ni el desear saber, sobre lo que se dice acerca de ti, ya sea por parte de amigos o enemigos. Aquellos que nos alaban están probablemente tan equivocados como aquellos que abusan de nosotros.”

ii. “Aquí hay un punto certero sobre lo que esta a la mano . . . Hay aquellos que sonreirán en tu cara, y al mismo tiempo te cortarán el cuello.” (Trapp)

c. ¿Es lícito dar tributo a César, o no? Desde el año 6 D.C. los Judíos fueron forzados a pagar impuestos directamente a las arcas del emperador. Algunos patriotas Judíos (como los Zelotes) se rehusaban a pagar este tributo porque ellos no querían reconocer el gobierno Romano como legítimo. La mayoría de las personas pagaban de mala gana, pero todos lo odiaban. No solamente era el dinero, sino también el principio de pagar al opresor Romano.

i. Tres tributos eran impuestos por los Romanos en Judea. El primero era el tributo de piso, el cual era el 10% de todo el grano, y el 20% de todo el vino y fruto. El segundo era el impuesto sobre la renta, el cual era el 1% de los ingresos del hombre. El tercero era el tributo per capita, pagado por hombres de edades de 12 a 65 y mujeres de 14 a 65. Este era un denario al año, como un día de tributo para el trabajador.

d. ¿Daremos, o no daremos? Éstos pensaron que pusieron a Jesús en una trampa. Si Él estaba de acuerdo acerca de pagar el tributo, entonces parecería que Jesús negaría la soberanía de Dios sobre Israel, y Él perdería el apoyo popular. Si Jesús hubiera estado de acuerdo que el tributo no debería de pagarse, Él se declararía abiertamente a Si mismo como un enemigo de Roma, y sería tratado como un revolucionario.

i. Casi podemos ver lo presumido que se sentían, las sonrisas satisfechas de los Fariseos y Herodianos mientras ellos astutamente le arrojaron esta pregunta a Jesús. Ellos pensaban que Él estaba en una trampa de la cual no podría salir, pero no puedes poner a Jesús en una trampa.

2. (15b-17) Jesús responde la pregunta acerca del tributo.

Mas él, percibiendo la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que la vea. Ellos se la trajeron; y les dijo: ¿De quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: De César. Respondiendo Jesús, les dijo: Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaron de él.

a. ¿Por qué me tentáis? Nunca debiéramos de decir que Jesús se mofaba de Sus adversarios de una manera impiadosa, pero Él si les hizo saber que ellos jamás podrían ganar en contra de Él.

b. Traedme la moneda para que la vea: En el denario que le mostraron a Jesús estaba la cabeza de Tiberio, el Emperador Romano en turno. Alrededor de su cabeza estaba escrito la abreviación para “César Tiberio, el Augusto Divino.” En la parte posterior estaba el título de “Pontifex Maximus,” declarando que César era el sumo sacerdote del Imperio Romano.

i. Mientras Jesús sostenía la moneda, Él sabía que el gobierno de César pronto traspasaría Su mano y le crucificaría. Aún así Él dijo, “paguen sus tributos al gobierno Romano.”

c. ¿De quién es esta imagen y la inscripción? Jesús esencialmente dijo, “Reconocen ustedes la autoridad civil de César cuando utilizan sus monedas; están obligados a pagar los impuestos que él pide.”

d. Dad a César lo que es de César: Si tomamos ventaja de los beneficios del gobierno, entonces estamos obligados a someternos al gobierno, siempre y cuando no infrinja nuestro servicio para con Dios. Dicho de manera sencilla, Jesús nos dice que paguemos nuestros impuestos. El Apóstol Pablo repitió la misma idea en Romanos 13:6-7.

i. “Jesús esta diciendo que nosotros somos ciudadanos del cielo y de la tierra al mismo tiempo.” (Morris)

ii. Dada la promesa de bendición y maldición bajo el Antiguo Pacto, habiendo los Judíos entregado a Dios lo que es apto para Él, ellos jamás tuvieron que rendir ante César nada. El hecho de que ellos estaban bajo el dominio Romano fue debido a su propio alejamiento del Señor.

e. Y a Dios lo que es de Dios: De la manera que es importante el dad a César, también debemos de dar a Dios lo que es de Dios. La moneda pertenecía a César porque su imagen estaba grabada en ésta. Deberíamos de darnos a nosotros mismos a Dios porque Su imagen esta grabada en nosotros.

i. Dale la moneda a César, pero dale tu vida a Dios. Puede ser apto para ti que mueras por tu país, pero únicamente vale la pena vivir por Dios.

ii. La respuesta de Jesús nos dice que César no tiene toda la autoridad; hay algunas cosas que se deben de dar a Dios únicamente. Cuando el Estado pide algo de nosotros que solamente le pertenece a Dios, estamos atados al deber de obedecer a Dios antes que al Estado.

iii. “Esta respuesta esta llena de sabiduría consumada. Establece los límites, regula los derechos, y distingue la jurisdicción de los dos imperios, del cielo y la tierra.” (Clarke)

f. Y se maravillaron de él: Ellos se maravillaban, pero no cambiaron. De hecho, ellos torcieron la sabía respuesta de Jesús en una mentirosa acusación en contra de Él. En Lucas 23:2, ellos acusaron a Jesús de que prohibe dar tributo a César – ¡cuando en realidad Él dijo lo opuesto!

i. Algunas veces no importa que tan buena sea la respuesta que des; algunas personas pervertirán tus buenas palabras. Ellos hicieron esto con Jesús, pero aún así la verdad de Dios prevaleció. En la respuesta de Jesús Dios fue glorificado, César fue satisfecho, el pueblo fue edificado, y Sus críticos estuvieron estupefactos.

C. Una pregunta en cuanto a la resurrección.

1. (18-23) Los Saduceos le hacen a Jesús una pregunta ridícula.

Entonces vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo: Maestro, Moisés nos escribió que si el hermano de alguno muriere y dejare esposa, pero no dejare hijos, que su hermano se case con ella, y levante descendencia a su hermano. Hubo siete hermanos; el primero tomó esposa, y murió sin dejar descendencia. Y el segundo se casó con ella, y murió, y tampoco dejó descendencia; y el tercero, de la misma manera. Y así los siete, y no dejaron descendencia; y después de todos murió también la mujer. En la resurrección, pues, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será ella mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer?

a. En la resurrección, pues, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será ella mujer: Los saduceos tenían buena educación, eran sofisticados, influyentes y ricos. Ellos no creían en la inmortalidad, los espíritus o ángeles. El propósito de su pregunta era el hacer ver que la idea de la resurrección era absurda.

i. Morris acerca de los Saduceos: “Es el partido conservador, aristocrático, de élite sacerdotal, minado por el mundo y prestos para cooperar con los Romanos, los cuales, por supuesto, les habilitaban para que mantuvieran su posición privilegiada.”

ii. La Ley de Moisés (en Deuteronomio 25:5-6) establecía algo que venía a ser llamado el matrimonio levirato, de la palabra en Latín levir, que significa “cuñado.” Esencialmente, la práctica aseguraba que si un hombre casado moría sin hijos, su hermano debía de tomar a la viuda como esposa para que un hijo y heredero pudiera ser provisto para el hombre fallecido, y el nombre de su familia y herencia no pereciera.

b. Hubo siete hermanos: Su pregunta era absurda. Era similar a preguntar, “¿cuántos ángeles pueden danzar en la cabeza de un alfiler?” o “¿Tuvo Adán un ombligo?” Una pregunta absurda no es menos absurda cuando se la dirigimos a Dios.

i. Los Saduceos creían que cuando moría el cuerpo, el alma moría. La Biblia no solamente nos dice que el alma vive cuando el cuerpo muere, sino también que el alma tendrá un nuevo cuerpo, un cuerpo adecuado para la eternidad – un cuerpo resucitado.

2. (24-25) Jesús corrige el malentendido sobre la resurrección de vida.

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: ¿No erráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poder de Dios? Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos.

a. No erráis por esto: Los Saduceos pensaban que si había resurrección, era solamente esta misma vida vivida para siempre. Con el principio cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, Jesús mostró que en el siglo por venir nuestras vidas serán vividas en un principio completamente diferente, y en una dimensión que no nos podemos imaginar.

i. Muchas personas cometen el mismo error de los Saduceos cuando se trata de sus ideas acerca del cielo. Ellos piensan del cielo como una versión gloriosa de la tierra. Así el Nativo Americana pensaba que el cielo era un campo alegre de cacería. El antiguo Vikingo pensaba que el cielo era Valhalla, donde éstos peleaban como guerreros todo el día, y al final del día, los muertos y heridos se levantaban de nuevo completamente enteros, y celebraban toda la noche en un banquete, tomando vino de las calaveras de sus enemigos. Todas estas ideas confunden al cielo simplemente con una tierra mejor. La vida del cielo es del todo de un orden diferente.

b. ¿No erráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poder de Dios? Jesús explico el porqué los Saduceos tenían ideas erróneas acerca de la resurrección. Su manera de pensar errada llegó de la ignorancia (ignoráis) de las Escrituras y el poder de Dios.

i. Cuando no conocemos las Escrituras, no tenemos un ancla de verdad y creencia. Cuando no conocemos el poder de Dios, entonces dudamos de la habilidad de Dios para hacer aquello que Él ha prometido en las Escrituras.

ii. “Los Saduceos se daban el lugar de hombres con una inteligencia y conocimiento superior, y esto era opuesto a los tradicionalistas, entre los Fariseos . . .y aún así, en este punto ellos ignoraban las Escrituras.” (Robertson) Muchos hoy en día que son tenidos como inteligentes se convierten en torpes cuando se trata de Jesús.

c. Ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos: No podemos llevarnos nuestras relaciones actuales y pensar que será lo mismo en el cielo. En la tierra las relaciones humanas son enteramente un asunto de tiempo y espacio – un hombre puede ser un hijo, luego un adulto, luego un esposo, luego un padre, y así. En el cielo todo eso cambia.

i. De todo lo que sabemos, los ángeles no tienen bebés. Los ángeles son hechos directamente por Dios. En la resurrección no tendremos más bebés. Con respecto a eso seremos como los ángeles. “El casamiento dejará de tener cualquier significado sexual en el cielo.” (Cole)

ii. Sabemos que no será lo mismo en cuanto a lo que conocemos en la tierra, pero no podemos decir con seguridad cómo será en el cielo – y además sabremos que no seremos decepcionados.

iii. Al saber que la resurrección de los muertos es verdad no contesta todas nuestras preguntas. Hay misterios que aún quedan, pero éstos no quitan a la verdad básica de la resurrección.

3. (26-27) Jesús prueba que la resurrección de las Escrituras.

Pero respecto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis.

a. Pero respecto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído?: Jesús les aseguró a los escépticos Saduceos que en verdad había una resurrección de los muertos, que si se levantan, y que esto era demostrado en las Escrituras.

i. “Él ya había explicado lo que Él había querido dar a entender por la ignorancia de éstos del poder de Dios; ahora Él explicará lo que Él quiso decir por su ignorancia de las Escrituras.” (Cole)

ii. Los Saduceos decían que ellos creían en la Biblia, pero decían que la verdadera Biblia solamente contenía los primeros cinco libros del Antiguo Testamento. Esa era una razón por la cual Jesús probó la resurrección de Éxodo 3, uno de os libros de la Biblia la cual los Saduceos decían que era genuino.

b. Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob: Si Abraham, Isaac y Jacob no seguían viviendo, Dios no diría que Él es su Dios, hablando del tiempo presente. Él hubiera dicho que Él era su Dios. Por lo tanto, las Escrituras probaban que hay resurrección de los muertos.

4. (28-34) ¿Cuál es el más grande mandamiento?

Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Éste es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.

a. ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Con esta pregunta ellos probaban a Jesús para ver si Él mostraría descuido o indiferencia hacia alguna área de la Ley de Moisés. En lugar de promover un mandamiento sobre otro, Jesús definió la ley en su declaración: ama a Dios con todo lo que tienes y a tu vecino como a ti mismo.

b. Amarás al Señor tu Dios . . . amarás a tu prójimo como a ti mismo: Con esto vemos que lo que Dios en verdad quiere de parte del hombre es amor. Nosotros podemos obedecer a Dios sin amarle, pero si le amamos, la obediencia le seguirá.

i. Jesús dijo que esta era el primer mandamiento de todos.

· Es el primer mandamiento en cuanto a la era. Antes de Adán y Eva tuvieran cualquier otro mandamiento, se les había ordenado que amaran al Señor su Dios, quien los creó.

· Es el primer mandamiento en cuanto a prioridad. Cualquier otro acto de obediencia esta vacío si no amamos primero a Dios.

c. El amarle con todo . . . amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios: La respuesta del escriba hacia Jesús estaba correcta dentro del marco. Es fácil el pensar que la ceremonia religiosa y devoción son más importantes que amar a Dios y a nuestro prójimo, pero este no es el caso. Mil holocaustos vacíos no significan más para Dios que un simple acto de amor hecho en Su nombre.

D. Jesús cuestiona, advierte y ordena.

1. (35-37) Jesús hace una pregunta: ¿cómo puede el Mesías ser ambos, el Hijo de David y el Señor de David?

Enseñando Jesús en el templo, decía: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo? Y gran multitud del pueblo le oía de buena gana.

a. ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? Ya que Jesús es el Cristo, Él habló aquí de Si mismo. Con las preguntas de los escribas, Fariseos y Saduceos hacia Jesús, ellos intentaron atraparle. Jesús no hizo lo mismo con Sus preguntas hacia ellos; en lugar de eso, Él tenía el llegó al corazón del asunto: ¿En realidad saben quien soy Yo?”

i. Estos líderes religiosos pensaban que ellos sabían todo lo que había que saber acerca del Mesías. Jesús retó su manera de pensar, y Él les preguntó que consideraran que ellos tenían algo más por aprender.

b. David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo? Jesús no es solamente el Hijo de David, pero también el Señor de David. Como en Apocalipsis 22:16 dice, Él es tanto la raíz y el linaje de David. COn esta pregunta Jesús retaba a los líderes religiosos, preguntándoles, “¿entienden esta verdad acerca del Mesías?”

2. (38-40) Jesús advierte sobre la hipocresía de los escribas.

Y les decía en su doctrina: Guardaos de los escribas, que gustan de andar con largas ropas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas; que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones. Éstos recibirán mayor condenación.

a. Guardaos de los escribas: Los escribas eran los “eruditos de la Biblia” de los días de Jesús. A ellos se les confió con la preservación, el aprender y enseñar la Palabra de Dios hacia el mundo. Estos eran los hombres los cuales el pueblo de Dios debían de poder confiar, pero Jesús en lugar de eso que debían cuidarse de los escribas. Los escribas representaban un contraste completo de la ilustración de cómo un discípulo debe de ser – como un siervo, como un niño, como alguien que lleva la cruz. Jesús dijo que debiéramos de notar lo que ellos hacían, así lo que ellos decían.

i. Guardaos de los escribas, debido a que ellos les gustaba usar ropas largas. Los escribas eran hombres de ocio, quienes miraban mientras otros trabajaban.

ii. Guardaos de los escribas, porque ellos aman las salutaciones. Ellos demandaban reconocimiento de los demás en su caminar con Dios, y ellos amaban la imagen de un hombre santo.

iii. Guardaos de los escribas, porque amaban las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en las cenas, mostrando que ellos demandaban gratificaciones de estatus y privilegio.

iv. Guardaos de los escribas, porque éstos devoran las casas de las viudas. Ellos pecaban en contra de los débiles y vulnerables, pero se excusaban porque pensaban que ellos eran tan espirituales. En aquellos días un maestro Judío no podía ser pagado por enseñar – pero él podía recibir regalos. Aparentemente muchos escribas utilizaban la adulación y manipulación para reñir por grandes regalos de aquellos que podían menos darles algo – como las viudas. Los Judíos de los días de Jesús enseñaban que los maestros debían de ser respetados casi tanto como Dios; ellos decían que ellos merecían más honor y respeto que cualquier otra persona. Ellos enseñaban que el acto más grande que alguien podía hacer era el dar dinero a un maestro. Por supuesto, eran los mismos maestros que enseñaban esto.

v. Guardaos de los escribas, porque ellos por pretexto hacen largas oraciones. Su relación con Dios era mucho más espectáculo que sustancia. Los escribas pensaban que ellos eran más espirituales debido a sus oraciones largas. Pero G. Campbell Morgan escribió que cuando un hombre esta lejos de su esposa y que el viaje era corto, las cartas son cortas. Mientras más lejos esta de su esposa, las cartas deben ser más largas. Morgan dijo que algunas personas deben de estar alejados de Dios porque sus oraciones son muy largas.

b. Éstos recibirán mayor condenación: Como en Marcos 6:11, Jesús presentó la idea de una mayor condenación – que algunos recibirán un peor juicio o peor condenación que otros.

3. (41-42) Jesús observa la ofrenda de la viuda.

Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante.

a. Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca: La mira de esta pobre viuda debió de ser un observación gratificante para un Jesús cansado, después de soportar una tormenta de preguntas de parte de Sus enemigos.

i. La fila en la arca de la ofrenda, y el orgullo mostrado por los hombres ricos en sus ofrendas nos muestra no es necesariamente más espiritual el tener una caja de ofrenda que el pasar las canastas de ofrenda. No es un asunto de correcto o incorrecto, pero un asunto de cual es una manera más fácil para que las personas ofrenden de una manera en la cual no llame la atención sus ofrendas.

b. Miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca: Jesús nos ve cuando damos y Él se da cuenta cuanto damos. Mientras Jesús observa, Él esta más interesado en cómo damos que cuanto damos. Al ver cómo daba el pueblo, Jesús no estaba estudiando la técnica. Él ve más el motivo y el corazón.

c. Muchos ricos echaban mucho. Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas: Jesús noto una larga fila de hombres ricos que depositaban mucho dinero, haciendo quizás algún tipo de demostración para llamar la atención hacia sus ofrendas. La viuda pobre era diferente, y ofreció dos blancas.

i. Marcos nos dice que dos blancas hacen un cuadrante. Matthew Poole dice que podemos calcular el valor de una blanca basado en el valor de un denario, el cual era el valor de un día de trabajo para un hombre trabajador. De acuerdo con los cálculos de Poole, un denario equivale a seis maah; un maah equivale a dos pondion; un pondion equivale a dos assarion; un assarion equivale a ocho blancas. Cuando te das cuenta, dos blancas son el 1% de un denario. Una blanca era una cantidad muy pequeña – quizás nuestro equivalente de poner $1 en la canasta de ofrenda.

ii. Un cuadrante era una moneda Romana. Marcos ayudó a sus lectores Romanos el entender cuanto valía una blanca. No valía mucho.

iii. La antigua palabra Griega de lepton literalmente significa “algo pequeño,” y así, en el Antiguo Inglés se tradujo a mite (blanca), la cual proviene de la palabra “borona”, o “un bocado pequeño.”

d. Dos blancas: Lo maravilloso acerca de la ofrenda de esta viuda fue que ella tenía dos blancas y las dio ambas. Ella se pudo quedar con una moneda para ella misma, y nadie podría culparla si así lo hiciera. Sin embargo, ella dio con una asombrosa generosidad.

4. (43-44) Jesús evalúa la ofrenda de la viuda.

Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.

a. Esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca: Jesús no dijo que ella puso más que cualquiera de los demás; Él dijo que ella echó más que todos los que han echado – más que todos juntos.

b. Todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía: Esto explica como Jesús pudo decir que la viuda echó más que todos. Fue porque todos los demás echaban lo que les sobra, pero ella dio de una manera sacrificada.

i. Aquí el principio de Jesús nos muestra que delante de Dios, el espíritu de dar determina el valor de la ofrenda más que la cantidad. Dios no quiere que a regañadientes se le de dinero, o que por la culpa se le de dinero. Dios ama al dador alegre.

ii. La ofrenda de la viuda y el comentario de Jesús también nos muestra que el valor de la ofrenda determina qué es lo que le cuesta al dador. Esto fue lo que hizo que la ofrenda de la viuda fuera tan valioso. David se rehusó a dar a Dios lo que no le cueste nada (2 Samuel 24:24).

iii. Aquí el principio de Jesús nos muestra que Dios no necesita nuestro dinero. Si Dios necesitara nuestro dinero, entonces la cantidad que diéramos sería más importante que nuestro corazón para dar. Pero es nuestro privilegio el poder dar para Él, y necesitamos dar porque es bueno para nosotros, no porque sea bueno para Dios.

c. De su pobreza: La mujer era pobre porque ella era una viuda y no tenía esposo para que la ayudara a sostenerla. También sería significativo que Jesús acabara de criticar a los escribas como aquellos que devoran las casas de las viudas. Entonces, una viuda sola hizo una contribución espectacular. Quizás un escriba devoró su casa.

i. La viuda retó a la manera de pensar que dice, “Daré cuando tenga más.” La viuda virtualmente no tenía nada, y aún así era alguien que ofreció. Esto significa que todos podemos agradar a Dios con nuestra ofrenda de la misma manera que el hombre más rico pueda agradar a Dios con su ofenda. Sea lo que demos de manera sacrificada para Dios, Él lo ve y se agrada en ello.

©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@enduringword.com

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