El motivo de la traición de Judas

Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce; y este fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría. Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero (Lucas 22:3-5)

Toda gran historia tiene su gran villano, y en toda la historia hay pocos tan perversos como Judas Iscariote. A este hombre, a quien Jesús amó y contó entre sus discípulos de confianza, se le recuerda como un traidor que entregó a quien nunca le había hecho daño.

Detrás del villano había, sin duda, otro villano; Lucas nos dice: y entró Satanás en Judas. Esto quiere decir que Satanás lo impulsó e incluso pudo haber guiado sus acciones. Sin embargo, esto no reduce su responsabilidad personal, porque nada ocurrió en contra de su voluntad, sino con su consentimiento. El verdadero enemigo de Jesús era Satanás, aún más que Judas.

Muchos se han preguntado cuáles fueron los verdaderos motivos de Judas; algunos incluso han sugerido que pudo haber actuado con una intención noble, como forzar a Jesús a manifestarse como el Mesías. Pero la Biblia no da ninguna señal de una intención tan honorable.

Judas tenía por sobrenombre Iscariote. El nombre podría indicar que provenía de Queriot, una ciudad del sur de Judea. De ser así, habría sido el único judeano entre los discípulos, que eran galileos. Algunos se preguntan si llegó a resentir el liderazgo de los pescadores galileos hasta cansarse de ello. Otros creen que el nombre Iscariote está relacionado con la palabra sicario, que significa “asesino”, una posible referencia a los zelotes judíos que llevaban a cabo una guerra clandestina contra los ocupantes romanos.

Es probable que Judas haya seguido a Jesús por motivos egoístas y esperara recibir una posición de gran honor y prestigio cuando Él entrara triunfante en Jerusalén como Mesías. Pero cuando llegó el momento y quedó claro que Jesús no sería el Mesías que Judas esperaba, pudo haberse vuelto contra Él y, por despecho, abrir así la puerta a Satanás. Jesús no le dio lo que su corazón egoísta anhelaba, y Judas sintió que su vínculo con Él se había quebrado. En esencia, pudo haber pensado: “Me traicionaste al no ser el Mesías que yo quería; por eso, yo también te traicionaré”.

Al final, el verdadero motivo de Judas fue sencillo: lo hizo porque los líderes religiosos convinieron en darle dinero. Mateo 26:14–16 dice que Judas les preguntó: “¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré?”. Esto deja claro que fue él quien se acercó a ellos y puso precio a la traición. En pocas palabras, su motivación fue la avaricia.

Dios usaría la maldad de Judas para cumplir su plan eterno. Era el momento señalado para que Jesús fuera a la cruz, y todo sucedió a pesar de la resistencia inicial de los líderes religiosos.

Dios estaba en control, y Judas era plenamente responsable de su traición y de su pecado. Así ha sido siempre con Dios y con el hombre.

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Categories: Devocional Semanal
David Guzik:

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